jueves, 28 de julio de 2011

EL ROBO DEL CEREBRO DE ALBERT EINSTEIN

Cuando Albert Einstein murió el 16 de abril de 1955, el doctor Thomas Harvey fue encargado de ocuparse del cadáver que iba a ser incinerado, por iniciativa propia decidió sacar algunos órganos del científico para su estudio y descifrar las causas de su muerte, entre ellos, su cerebro. 
Cegado por la curiosidad, se guardó este órgano para sí y lo conservó en líquidos especiales, entregándole el resto del cuerpo a la familia sin decirles nada de lo que había hecho. 
Cuando se conoció el escándalo, la suerte de Harvey pendió de un hilo hasta que la familia del genio le permitió seguir con sus investigaciones.
Pasó un tiempo hasta que la comunidad científica le pidió a Harvey resultados de sus estudios, pero no tenía respuestas a sus preguntas simplemente porque éstos nunca se habían realizado. Sabiendo que corría peligro, desapareció.
No se supo nada de él hasta que viajó en busca de la nieta de Einstein para devolverle el cerebro robado y así volver a su vida normal.
Actualmente este órgano está bien cuidado en la Universidad de Princeton.
Que de cosas...

Saludos.
Pallas.










  

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