Aunque tu barca se estremezca y el problema que te agobie sea muy estresante, Dios está contigo.
Solo debes confiar y esperar.
Aunque tu barca se estremezca y el problema que te agobie sea muy estresante, Dios está contigo.
Solo debes confiar y esperar.
Unos navegantes se enfrentaron a una tormenta, las olas eran muy fuertes y los vientos igual. En medio de la noche y el desespero, tuvieron que lanzar al agua aquellas cosas que hacían peso y que no eran imprescindibles, sólo así podrían mantener la barca a flote.
En nuestras vidas, pasamos por tormentas en donde aquellas cosas que tanto consideramos importantes, un día no lo son y hay que arrojarlas por la borda. Descubrimos que nos vamos llenando de cargas que en lugar de aportarnos algo positivo, nos agobian y ocupan espacios.
Tal vez tu barca necesite mantenerse a flote y estés dudando sobre lo que debes arrojar para salvarte, pero es necesario hacerlo, cuida de no arrojar lo que es importante.
Dios quiere guiarte en este proceso, búscale y dale valor a tu vida para que pases seguro por cualquier tormenta.
Saludos desde Venezuela.