¿Hacia dónde se encamina la humanidad? ¿Qué hace falta para recuperar la esperanza de una vida digna para todos en un mundo mejor? No dudo de que nos falte un DESTELLO, que nos haga reaccionar y nos retorne a Dios
para que sostenga nuestro corazón y el de todos los hombres.
"Mi madre se afanaba todo el día, pero en cuanto llegaba el anochecer se mostraba más diligente aún para recibir a mi padre. Entonces no entendía aquello y lo tomaba a risa. Pero ahora me gusta recordar el inmenso y delicado amor de ella por él. No importaba lo que hubiera ocurrido durante el día; ella tenía a flor de labios una sonrisa para darle la bienvenida"
De acuerdo a sus atributos, el jengibre es un analgésico por excelencia y ayuda a reducir el colesterol y las materias grasas, estimulando la secreción de la bilis. También se utiliza para combatir los dolores de estómago e incluso para tratar las úlceras gástricas; por otra parte, gracias a sus cualidades digestivas, es eficaz para los tratamientos de la indigestión, los gases, la hinchazón y todos los síntomas generales asociados al síndrome del colon irritable, es recomendado a las mujeres embarazadas, para reducir las náuseas.
Es un ingrediente que combina bien para aderezar arroz, verduras y comidas agridulces, así como también, frutas cítricas. En la cocina oriental es muy utilizado, y si se sabe utilizar va muy bien en sopas, o para aderezar pescados y carnes.
Se recomienda utilizarlo en pequeñas dosis, ya que su sabor es muy fuerte.
Entraron unos ladrones a una casa y sólo encontraron un gallo; se apoderaron de él y se marcharon. A punto de ser degollado por los rateros, el animal rogó para que le perdonaran la vida alegando que era útil a los hombres, despertándolos para ir a sus trabajos.
¡Mayor razón para matarte!, exclamaron los ladrones... puesto que despertando a la gente nos impides robar.
Moraleja:
Nada hay que aterrorice más a los malvados, que todo aquello que es de utilidad para los honrados.
Llegado el invierno, un labrador encontró una víbora helada de frío. Apiadado de ella, la recogió y la guardó en su pecho. Reanimada por el calor, la serpiente, recobró sus sentidos y mordió a su bienhechor, el cual, sintiéndose morir, exclamo:
"Bien me lo merezco por haberme compadecido de un ser malvado"
Moraleja:
No te confíes del perverso, creyendo que haciéndole un favor vas a cambiarle su naturaleza.
Cada uno es como es, cada uno es como Dios lo ha creado, pero no es más que nadie, puesto que todos somos hijos del mismo Padre y ante sus ojos todos somos iguales.
Dile no al racismo y a la actitud de rechazo y desprecio hacia las personas que pertenecen a otra raza.