Adentrarse en el océano o en peligrosos mares siempre ha causado temor al hombre, y es que el desconocimiento de un medio hostil en el que la vida depende de factores que no están en su mano, es capaz de doblegar la más valerosa actitud cuando se llevan semanas e incluso meses a bordo de un barco y sin más vista que el horizonte.
Es indudable, el ser humano le tiene miedo a lo desconocido, quizás esa es la razón del miedo a los barcos fantasmas.
Son misterios sin descubrir, historias ocultas.
Por lo que a mi respecta, mejor me quedo en casa.
Saludos desde Venezuela
