Don Matias, dijo cierta vez, a su cocinera:
"Hoy me servirá a la mesa lo mejor que pueda encontrar en el mercado"
La mujer para agradar al amo, le preparó un apetitoso guiso de lengua.
Pasados los días volvió a decirle:
"Quiero comer el bocado más ordinario que tú puedas cocinar"
La mujer volvió a servirle lengua.
El hombre muy extrañado, le interrogó:
¿Cómo se explica esto?
Ella respondió:
"La lengua, es lo mejor y lo peor que hay en este mundo, depende de como cada persona decida usarla"
Moraleja...
No hay nada más amargo y más dulce que darle a la sinhueso.
Pallas de Venezuela




