Los indios Lakota lo conocen como Inipi, mientras que los nativos de la Sierra Mexicana le dan el nombre de Temascal. En todos lo casos se trata de una ceremonia de purificación física y espiritual que se desarrolla en el interior de una cabaña de sudor tipo iglu y que simboliza el regreso al vientre de la Madre Tierra. En la cabaña se recrea el útero materno, se calientan piedras, las hermanas piedras; utilizando hierbas aromáticas y agua como en una sauna. La experiencia suele realizarse por la noche y las personas que van a pasar por ellas entran en la cabaña y abren el circulo de la verdad. El calor y la energía grupal facilitan una catarsis que hacen aflorar los contenidos emocionales. Además de eliminar toxinas, la Cabaña de Sudor constituye una buena opción para descargar tensiones y reencontrarse con uno mismo.
El principio científico de la Cabaña de Sudor es que se altera la conciencia a través de niveles de calor, sudor y respiración... es decir; que a través de recursos naturales la psiquis puede trabajar y abrir la conciencia.

