"Procurad vivir en paz evitando las discusiones"
Trata de que tu opinión sea beneficiosa para todo el que está cerca de ti y podrás darte cuenta, que no hay nada mejor que la armonía entre familiares y amigos.
"Procurad vivir en paz evitando las discusiones"
Trata de que tu opinión sea beneficiosa para todo el que está cerca de ti y podrás darte cuenta, que no hay nada mejor que la armonía entre familiares y amigos.
Fuente de profunda alegría: Aleluya
La resurrección de Jesús, es un hecho histórico cuyas pruebas entre otras son: el sepulcro vacío y las numerosas apariciones del Mesías a sus apóstoles.
Si Él está vivo y está con nosotros...
¿Qué podemos temer?
¿Qué nos puede preocupar?
Si hemos sido fieles, llegaremos a una vida nueva y eterna, en la que gozaremos de Dios para siempre.
En el camino de la fe, quien se cree superior o más fuerte que los demás, tarde o temprano experimentará que en realidad todos somos iguales, como dice San Pablo:
"Todos hemos pecado y estamos privados de la gracia de Dios" (Romanos 3,23)
La vida nos enseñará que nadie es mejor que nadie y que es insensato juzgar y condenar a los demás.
Dice la carta de Santiago 4,11
"No habléis mal unos de los otros. El que habla de un hermano o lo juzga, está criticando y juzgando a la ley. Y si te constituyes en juez de la ley, ya no eres cumplidor de la ley, sino su juez"
Solo Dios, es legislador y juez, sólo Él puede salvar y condenar.
¿Quién eres tú para juzgar?
Un elogio levanta el ánimo de quien duda de sí mismo; dándole alas para seguir adelante y progresar.
No olvides que fuimos creados para triunfar, no para fracasar.
Para Dios, somos importantes y Él se siente plenamente satisfecho cuando luchamos por conseguir nuestros ideales, y llevados de su mano lograremos alcanzarlos.
Nuestro grito de combate será el de San Pablo:
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece"
Despierta tus dormidos ideales, aviva las esperanzas, inyectale valor a tu voluntad, persevera en la lucha y date cuenta que por el camino de la facilidad no se llega jamás a los verdaderos triunfos y que sin el sudor de la frente no se consigue el pan de las verdaderas realizaciones.
Saludos desde Venezuela.
El contradecir produce discusión, la discusión produce tensión nerviosa y la excitación nerviosa hace más mal que bien.
¿Para qué entonces seguir contradiciendo?
Hagamos lo que recomendaba San Pablo:
"Procurad vivir en paz evitando las discusiones"
Trata de que tu opinión sea beneficiosa para todo el que está cerca de ti y podrás darte cuenta que no hay nada mejor que la armonía entre familiares y amigos.
Saludos.
Pallas de Venezuela.