El accidente de ese día, había provocado un fuerte congestionamiento y una mujer muy elegante quería ver lo que había pasado, pero por la multitud no veía nada.
Entonces empezó a gritar:
"Permiso, permiso, déjenme pasar, soy familiar, soy familiar"
Las personas se hicieron a un lado y cuando aquella mujer que gritaba desesperadamente se acercó, pudo comprobar que era un burro muerto.
Moraleja:
Deja de estar pendiente de la vida de los demás y elimina la obsesión de sentirte imprescindible.
Saludos desde Venezuela

