El alma se limpia con el perdón, se hidrata con oración y se tonifica con amor.
Estos tres sencillos pasos, son la clave de una vida próspera y feliz.
El alma se limpia con el perdón, se hidrata con oración y se tonifica con amor.
Estos tres sencillos pasos, son la clave de una vida próspera y feliz.
María en su dolor profundo, presenció la muerte más atroz e injusta que se haya realizado jamás, pero al mismo tiempo le alienta una gran esperanza sostenida por la fe. Vio a su hijo abandonado por los apóstoles temerosos, flagelado por los soldados romanos, coronado con espinas, escupido, abofeteado, caminando descalzo debajo de un madero astilloso y muy pesado hacia el Monte Calvario, donde finalmente presenció la agonía de su muerte en una cruz, clavado de pies y manos.
¿Te has preguntado de dónde viene su resistencia, su aguante y su entereza?
Su fortaleza se la proporciona la oración y la confianza en que la Voluntad de Dios es lo mejor para nosotros, aunque nos cueste entenderla.
Cree, porque la fe es la llave de la esperanza.
"La fe, se refiere a cosas que no se ven y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano"
Recuerda que para cada prueba y para cada dificultad, la fe y la oración, son el remedio universal.
Si elevas una oración cuando te sientas afligido y necesitado; procura hacerlo también, en la plenitud de tu alegría y en los días de abundancia.
Miércoles de Ceniza:
Inicia la Cuaresma: Tiempo de conversión, ayuno y oración.
Señor Jesús, dame la sabiduría para saber que la vida es corta y debo vivirla sólo para Ti.
Jesús insiste en ella:
"Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca halla; y al que llama se le abrirá".
No importa la religión o el credo que profesemos. Los textos sagrados, nos enseñan lo mismo: elevar el corazón a la divinidad, ya sea desde las cimas de la alegría o desde los abismos de la tristeza, es un acto humano universal y necesario.
La oración transforma y cura; infunde esperanza en nuestro corazón y llena de significado nuestra vida, nos orienta en nuestras obras y en nuestras decisiones.
La variedad de formas que adopta la oración no es más que el reflejo de la diversidad de culturas y religiones, y esa riqueza es una continua fuente de inspiración de la cual podemos beber y deleitarnos.
Saludos desde Venezuela
Así como humedeces tu piel para que no se reseque...
hidrata tu alma a diario con la oración, para evitar:
*Preocupaciones.
*Desesperanza.
*Resentimiento.
*Inseguridad.
*Insomnio y
*Soledad.
Estas son señales de advertencia, síntomas de una sequedad en lo más profundo del ser.
Cuando sientas esto empieza por hacerle caso a tu sed. No dejes que tu corazón se vuelva una uva pasa, por tu bien y el de aquellos que necesitan tu amor, obedece a tu sequía y deshidratación.
Busca a Jesús.
Saludos desde Venezuela.
La que dijo...
"El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz"
Saludos desde Venezuela.
Si elevas una oración cuando te sientas afligido y necesitado;
procura hacerlo también en la plenitud de tu alegría y en los días de abundancia.
Las personas familiarizadas con la oración siguen de modo natural un estilo de vida mucho más relajado y menos agresivo.
El monje Giustiniani decía:
"Es imposible crecer espiritualmente sin oración mental, como lo es crecer físicamente sin alimentarse".
Y para ello basta con practicarla en el silencio y la tranquilidad de nuestra habitación, despojados de todo tipo de preocupaciones y quehaceres cotidianos.
Por todo esto, mi confianza está puesta en Dios.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
Con todo el que afirma...
La oración debería ser la llave del día
y el cierre de la noche.
Saludos.
Pallas.
El que se levanta de la oración como una persona mejor, sabe que su plegaria ha sido atendida.
Saludos.
Pallas.
La oración puede cambiar tu vida en cualquier momento, en cualquier lugar y a cualquier edad.
Puede curar tus enfermedades, renovar tu mente, tu cuerpo, calmar las tempestades del vivir cotidiano, superando el miedo y el dolor que se levantan amenazadores,
así como las lloviznas que sobrevienen a diario en las relaciones humanas que constantemente agitan nuestra barca y nos hacen mirar el mundo a través de una niebla densa y distorsionante.
Saludos.
Pallas.