Caminaban juntos un hombre y un león, cada cual hablando bien de si mismo y exagerando su fortaleza.
Muy astutamente el individuo condujo al animal hasta un lugar donde encontraron una estatua de piedra que representaba a un sujeto estrangulando con sus propios brazos a un león y jactándose dijo:
Ya ves como demostramos la fuerza que poseemos, este monumento es la mejor representación.
A lo que la fiera, sonriente, respondió:
Si los leones supiéramos hacer estatuas como saben hacerlas ustedes, verias también a tus semejantes caídos y atemorizados bajo nuestras garras. De modo que no presumas y sigamos el camino en paz.
Moraleja...
Cuando dos fanfarrones deciden charlar, el más exagerado más mentiras dirá.
Saludos.
Pallas de Venezuela.


