
Saludos desde Venezuela.

Conducir un rebaño de blancas ovejitas no es lo mismo que dirigir una manada de hambrientos leones como los que vemos en esta imagen.
Saludos desde Venezuela.
En lugar de seguir luchando para que tus familiares cambien,
déjalos tranquilos y busca tu manada.
Hay mucha gente con la que puedes sintonizar, dedícate a buscarlos y verás que están por todos lados.
Saludos.
Pallas de Venezuela.