Tiene el récord Guinness por ser la mujer que más asesinatos ha cometido en la historia de la humanidad, con 630 muertes.
Obsesionada por la belleza y la juventud, utilizaba la sangre de sus jóvenes sirvientas para mantenerse hermosa y radiante.
Durante tiempo prolongado, sus sirvientes se dedicaron a proveerla de niñas y adolescentes entre 9 y 16 años, para sus rituales sangrientos.
Utilizaba un instrumento de tortura llamado "doncella de hierro", el cual era una especie de sarcófago que reflejaba la silueta de una mujer y que por dentro tenía afilados pinchos. Esta máquina se abría para introducir a la víctima y luego encerrarla para que los pinchos se le incrustaran en su cuerpo.
Fue condenada a cadena perpetua en su propio castillo. Custodiada por guardias sordos, que de vez en cuando, le pasaban comida por una minúscula ventana.
Falleció sin mostrar arrepentimiento y sin comprender porque fue condenada.
