No puedes evitar que los problemas toquen a tu puerta, pero no hay necesidad de ofrecerles una silla.
Pídele al Señor, claridad para resolver satisfactoriamente cualquier percance.
No puedes evitar que los problemas toquen a tu puerta, pero no hay necesidad de ofrecerles una silla.
Pídele al Señor, claridad para resolver satisfactoriamente cualquier percance.