Hoy brindare pidiendo al SEÑOR, nos ayude a mirar con amor a quien nos lastima y a ofrecerle un lugar junto a nosotros para compartir el manjar del amor, como ÉL lo hace con todos sus hijos.
Salud.
Hoy brindare pidiendo al SEÑOR, nos ayude a mirar con amor a quien nos lastima y a ofrecerle un lugar junto a nosotros para compartir el manjar del amor, como ÉL lo hace con todos sus hijos.
Salud.
La frase está vinculada a una tradición cristiana que gira en torno a San Pedro, cuando huyendo de Roma se encuentra a Jesucristo y le hace esta pregunta: "Quo Vadis domine".
Este momento aparece en el manuscrito llamado: La leyenda Áurea o La leyenda dorada, escrito en el siglo XIII, por el monje dominico y arzobispo de Génova, Jacobo de Vorágine.
Este monje escribió muy detalladamente en latín, la vida de 180 santos y mártires de la Iglesia Católica.
En el manuscrito se narra el episodio de San Pedro cuando el emperador romano Nerón comenzó una terrible persecución contra los cristianos.
Pedro temeroso de lo que pudiera sucederle huyó de Roma, pero en el trayecto se encontró con Jesucristo que cargaba con una cruz.
Entonces le preguntó:
"Quo Vadis Domine" ¿A dónde vas Señor?
Y Jesús le contestó:
"Mi pueblo en Roma te necesita, si abandonas a mis ovejas yo iré allá para ser crucificado de nuevo"
Avergonzado de su actitud, volvió a Roma y de inmediato fue detenido por Nerón.
Se dice que condenado a ser crucificado dijo que no era digno de morir como su maestro, por lo que los romanos optaron por crucificarlo cabeza abajo.
En el lugar de su martirio hoy día según la tradición se levanta la Basílica de San Pedro en El Vaticano y en la Cripta de la Basílica reposan los restos del apóstol de Jesús.
A pesar de su nombre, estos insectos son unos fantásticos depredadores.
Su cabeza triangular se alza en lo alto de un estirado cuello, que de hecho es un tórax alargado.
La mantis, que suele ser verde o parda y se camufla muy bien entre las plantas de su hábitat, embosca o acecha pacientemente a sus presas.
Usan sus patas delanteras para atrapar a su víctima con unos reflejos tan vertiginosos que resulta difícil verlo a simple vista.
Muy a su pesar, polillas, grillos, saltamontes, moscas y otros insectos suelen despertar el nada deseado interés de la mantis.
Por otra parte, estos animales también se comen a los de su propia especie. El ejemplo más famoso de ello es la infame conducta amatoria de la hembra adulta, que en ocasiones extermina a su pareja justo después del apareamiento, e incluso durante la cópula. A pesar de ello, los machos no rehuyen la oportunidad de reproducirse.
Las hembras ponen cientos de huevos en una pequeña bolsa, de la que las larvas emergen con un aspecto muy similar al de sus progenitores a escala diminuta.
Dos ranas vivían juntas en un pantano. Pero un tórrido verano lo secó, y se fueron en busca de otro sitio donde vivir, pues a las ranas les gustan los lugares húmedos.
Al fin llegaron a un profundo pozo, y una de ellas miró adentro y le dijo a la otra:
Este sitio parece fresco y agradable. Saltemos, que este lugar está perfecto.
Pero la otra, que era más sensata, respondió:
No tan deprisa, amiga. Si este pozo se seca como el pantano, ¿cómo saldríamos de allí?
MORALEJA:Piensa dos veces antes de actuar.
Cuando Nabucodonosor, rey de Caldea, se casó con Clarisa, hija del rey de los medos, decidió ofrecer a su amada un jardín que, por la originalidad de su estructura y la variedad de sus flores, fuese digno de la nueva reina.
Audaz era el proyecto concebido por los arquitectos de Babilonia.
Sobre un área de 19.600 metros cuadrados levantaron una serie de terrazas de piedra sostenidas por amplias arcadas de 6 metros de largo, de manera que, visto desde abajo, el jardín suspendido pareciese una alta escalinata rebosante de flores.
Debajo de las arcadas se ocultaban amplios aposentos resplandecientes de adornos, para que los soberanos pudiesen descansar allí.
A fin de que no faltara nunca el agua se dispuso un genial sistema de irrigación que terminaba en la última terraza, en una fuente que manaba incesantemente. Poco o nada queda de Babilonia y de sus jardines colgantes. Pero los escasos vestigios descubiertos gracias a la paciencia de los arqueólogos, atestiguan la verdad sobre las descripciones de los escritores antiguos.
Mahoma convenció a sus seguidores de que a una orden suya se le iba a acercar una montaña desde la cual predicaría.
La muchedumbre se reunió; Mahoma llamó una y otra vez a la montaña y cuando ésta no se movió de su lugar, el profeta dijo sin abochornarse: “
"Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma irá a la montaña”
Este texto no pertenece a ningún libro religioso ni procede de Oriente. Figura en los Ensayos de Sir Francis Bacon (1561-1626), filósofo inglés y canciller del reino, quien fue precursor del método experimental en la ciencia y uno de los más firmes adversarios del conocimiento dogmático y supersticioso de la Edad Medía.
Rocco Morabito, fotógrafo norteamericano trabajaba en 1967 para un periódico local de la ciudad de Jacksonville en Florida. El 17 de julio de ese mismo año, cuando caminaba para montar su coche escuchó un fuerte sonido.
El ruido resultó ser causado por una descarga eléctrica que sufrió un operario mientras trabajaba en una de las líneas. La descarga fue tan brutal que dejó casi sin vida y colgado a 12 metros de altura al trabajador.
El fotógrafo captó el momento en el que su compañero trata de reanimarlo. La foto, que pasará a la historia como "el beso de la vida" fue premio Pulitzer en 1968.
Atila fue el último y más importante rey de la tribu de los hunos, un caudillo cuya ambición ilimitada le llevó a gobernar el mayor imperio del mundo conocido entre los años 434 y 453.
Desde Europa Central hasta el mar Negro y desde el Danubio hasta el mar Báltico; el brazo de Atila fue muy alargado hasta su muerte.
Atila compartió mandato durante casi dos lustros con su hermano Bleda, pero terminó matándolo para actuar en solitario.
Fue aquel tan sólo un ejemplo de la agresividad desmedida que hizo famoso al bravo guerrero, hasta tal punto que durante mucho tiempo se dijo que bajo los cascos de su caballo nunca más crecía la hierba.
En su reinado, Atila convirtió en enemigo prioritario al Imperio Romano, contra el que cargó con hostilidad, invadió dos veces los Balcanes, estuvo a punto de tomar la ciudad de Roma y llegó a sitiar a Constantinopla.Hay decenas y decenas de anécdotas sobre Atila en los libros de historia, y un hecho es incuestionable: el temido Atila, no murió en el campo de batalla sino en el lecho conyugal, haciendo el amor con su esposa número 453 en la noche de bodas.
Fue tan sanguinario y cruel que lo llamaban, el Azote de Dios.
Los que prendieron a Jesús le llevaron al sumo sacerdote Caifás, adonde estaban reunidos los escribas y los ancianos.
Entonces el sumo sacerdote levantándose le dijo:
¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti? Mas Jesús callaba. "Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios"
Jesús le respondió:
"Tú mismo lo has dicho; sin embargo, os digo que desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo sobre las nubes del cielo"
|
Antonio Machado, poeta y prosista español dijo:
"En el análisis psicológico de las grandes traiciones encontraréis siempre la mentecatez de Judas Iscariote"
El vocablo denota maldición y oprobio en quien recibe tal epíteto.
Traicionar es deshonrar la palabra empeñada, es entregar al enemigo a quien se tributaba lealtad, es faltar a la verdad, es vender todo sentimiento y subordinar las convicciones al pragmatismo del momento.
Ante esto pareciera que no hay nada más que agregar sobre la personalidad de Judas Iscariote. Todo lo sepulta en la indignidad, en el beso delator a cambio de unas monedas de acuerdo con la letra evangélica.
Un día caluroso, una paloma se detuvo a descansar sobre la rama de un árbol, junto al cual corría un limpio arroyo.
Mientras recuperaba el aliento, contemplaba la corriente.
En ese instante, una abeja se acercó a beber, cayendo al agua empujada por una ráfaga de viento.
Viéndola en apuros, la paloma voló hasta ella y la saco sujetándola con el pico.
Más tarde, un cazador vio a la paloma y se dispuso a darle muerte de un disparo, pero la abeja, que lo estaba observando todo, acudió en ayuda de su bienhechora y clavó su aguijón en la mano del hombre haciéndole fallar el disparo, con lo que la blanca paloma pudo ponerse a salvo.
MORALEJA:
El que hace una buena acción se sentirá complacido y seguro que tendrá quien le ayude en el peligro.
1. La flor de jamaica tiene importantes cantidades de vitaminas (A, C, B1 y E), y minerales como el hierro, fósforo y calcio. La vitamina C que contiene, nos protege del envejecimiento prematuro.
2. Es excelente para combatir la resaca alcohólica.
3. Es un buen antiséptico intestinal y mejora la digestión.
4. Cuando se toma en forma de té, alivia el insomnio, los procesos gripales y las enfermedades eruptivas de la piel.
5. Previene la ceguera nocturna, fortalece huesos y dientes.
6. Es útil para combatir la debilidad muscular.
7. Combate infecciones respiratorias, anemia y fatiga.
8. Limpia el hígado y los riñones.
9. Al aumentar la cantidad de orina excretada por el organismo, la flor de Jamaica ayuda a la limpieza interna, ya que elimina toxinas del cuerpo, y el exceso de agua con la consecuente disminución de peso.
10. En estudios médicos realizados se ha demostrado plenamente el 100% de efectividad del agua de flor de jamaica en el tratamiento preventivo de la hipertensión, además disminuye el colesterol malo y los triglicéridos.
"El Señor Jesús, después de haber hablado con ellos, fue elevado al cielo, y se sentó a la derecha de Dios"
Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte,
pero te digo adiós.
No sé si me quisiste.
No sé si te quería.
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, apasionado y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho,
no sé si te amé poco;
pero si sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa grabada en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiece a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida, mi más hermoso sueño muere dentro de mi.
Pero te digo adiós, para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti.
En el esplendor del cielo se destacan las agudas cimas de las pirámides.
Estas son las suntuosas tumbas de los faraones y revelan el genio constructivo y arquitectónico de los antiguos egipcios.
Fueron construidas con enormes bloques de piedra convenientemente labradas.
En estos grandiosos monumentos está presente la historia milenaria de este pueblo.
Conjuntamente con las pirámides, recordemos la Esfinge, nombre helenizado de un ser fabuloso que se suele representar, generalmente, como un león recostado con cabeza humana, que sigue siendo uno de los símbolos más impresionantes de los antiguos egipcios y forma parte de su compleja mitología.
El cuerpo de los faraones era embalsamado y colocado en sarcófagos preciosos, trabajados artísticamente. El sarcófago de Tutankhamon es de madera dura, revestido de láminas de oro y decorado con pasta de vidrio azul, verde y rojo. Esa es la tapa del sarcófago: representa al joven Faraón, muerto de dieciocho años, adornado con las insignias reales.
Resistieron los huracanes más violentos durante 5.000 años y todavía asombran al mundo por la perfección de sus líneas y los misterios que sus profundidades encierran.
Pero ¡estás vivo!
Y eso es lo que realmente importa.
Extiende tus alas y vuela, enrumba tu vida sin temor, sin que el miedo te paralice.
Podrás sentirte lastimado, accidentado, fracturado, golpeado, pero no estás encerrado en una jaula, no estás atrapado por una imposición, no estás sujeto a nadie, eres libre y tienes el poder de decidir lo que te conviene.
Tus alas te pertenecen y toda la inmensidad para volar.
Nos refieren los Evangelios que Jesús, terminada la Última Cena, en la que instituyó la Eucaristía y el orden sacerdotal, y dio a sus discípulos el que por antonomasia es su mandamiento:
"Amaos los unos a los otros como yo os he amado"
Salió con ellos hacia el monte de los Olivos. Por el camino les anunció, una vez más, que eran inminentes los acontecimientos de su pasión, en los que todos le abandonarían.
Llegados al huerto de Getsemaní, donde Jesús se había reunido muchas veces con sus discípulos, se apartó del grupo, tomando consigo a Pedro, Santiago y Juan, a quienes les confió, lleno de pavor y angustia:
"Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo"
Pero ni siquiera estos escogidos fueron capaces de acompañarle velando y orando.
Entonces, se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba. Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra. Finalmente, se levantó de la oración, fue donde los discípulos y les dijo:
¿Cómo es que estáis dormidos?
"Levantaos y orad para que no caigáis en tentación; ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores"
Todavía estaba hablando, cuando llegó Judas, uno de los doce, acompañado de un grupo numeroso con espadas y palos. El que le iba a entregar les había dado esta señal:
"Aquel a quien yo de un beso, ése es; prendedle"
Y al instante se acercó a Jesús y le dijo: "¡Salve, Rabbí!", y le dio un beso.
Jesús le dijo:
"¡Judas, con un beso entregas al Hijo del hombre!"
Entonces aquéllos se acercaron, echaron mano a Jesús y le prendieron. Los discípulos le abandonaron todos y huyeron.
Es una obra de Pedro Pablo Rubens, pintada al óleo en el siglo XVII.
Pertenece a la etapa de la pintura barroca de la escuela flamenca. Actualmente la podemos encontrar en el Museo del Prado de Madrid.
En la imagen aparecen las tres hijas de Zeus, Aglaya, Talía y Eufrósine, las tres gracias de la mitología griega.
Se representa a dos de ellas de perfil y la del medio aparece de espaldas, estando las tres con el cuerpo desnudo.
Simbolizan el amor, la belleza, la sexualidad y la fertilidad.
Las Tres Gracias están representadas con un peinado de la época, desnudas y conectadas entre sí a través de los brazos.
Una de las características más llamativas de la pintura, es que están representadas juntas y no por separado.
"Yo volveré pronto y daré a cada uno la recompensa que merezca. Yo soy el principio y el fin, soy la estrella brillante de la mañana. Yo daré agua viva a todo el que me la pida"
Lucas 1: 39-56
Tan pronto como María supo que Isabel iba a tener un hijo, decidió ir a visitarla.
Era un viaje muy largo.
Una vez que María llegó, fue a la casa donde vivían Isabel y su esposo, Zacarías.
Cuando María saludó a su prima, ¡el niño que estaba creciendo en el vientre de Isabel saltó de alegría! Isabel lo sintió y en ese momento se llenó del Espíritu Santo.
Entonces dijo a María:
"¡Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el niño que crece dentro de ti! ¿Acaso yo merezco que venga a visitarme la madre de mi Señor? Tú eres bendita, porque creíste en todo lo que Dios te dijo que haría".
Entonces María alabó a Dios, diciendo:
"¡Qué grande es el Señor! ¡Aunque yo no soy más que su humilde servidora, se acordó de mí! ¡Ahora todos sabrán, para siempre, que Dios me ha bendecido! Él es poderoso y lleno de misericordia. ¡Se acordó de Israel, su pueblo, y cumplió la promesa que hizo hace mucho tiempo a Abraham y a todos sus hijos!".
Las palabras del ángel Gabriel y las de Isabel fueron reunidas en una oración que nosotros llamamos "Avemaría"
De este modo, podemos decir estas hermosas palabras para rezarle a la Madre de Jesús.
Cuando rezamos el Avemaría la llamamos "bendita", porque Dios hizo cosas muy grandes en ella. Oh María, alaba a Dios por nosotros e intercede ante tu Hijo para que nos regale todas las bendiciones que necesitamos.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén