Te suplicamos Señor que tomes el control de nuestra querida patria y este 7 de octubre, volvamos a ver la luz de la esperanza, la paz, el progreso y sobre todo que retorne el amor entre hermanos, no permitas que la política nos separe. En tus manos estamos y bajo tu amparo estaremos por siempre.
Las cartas están en la mesa, que gane el mejor.

