La mejor herencia que podemos dejarle a nuestros hijos es:
amor,
conocimiento y
un planeta en el que puedan vivir.
La mejor herencia que podemos dejarle a nuestros hijos es:
amor,
conocimiento y
un planeta en el que puedan vivir.
La vida exige mucho más comprensión que conocimiento. A veces las personas, por tener un poco más de sabiduría o creer que la tienen, se sienten con derecho a subestimar a los demás.
Aprende a no ser déspota con los humildes, ni sumiso con los arrogantes.