Entraron unos ladrones a una casa y sólo encontraron un gallo; se apoderaron de él y se marcharon. A punto de ser degollado por los rateros, el animal rogó para que le perdonaran la vida alegando que era útil a los hombres, despertándolos para ir a sus trabajos.
¡Mayor razón para matarte!, exclamaron los ladrones... puesto que despertando a la gente nos impides robar.
Moraleja:
Nada hay que aterrorice más a los malvados, que todo aquello que es de utilidad para los honrados.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
