La mano de Cristo que hoy te sostuvo, te sostendrá mañana y hasta el último día de tu vida.
Que el Señor nos conceda la gracia de tomar nuestra cruz y seguirlo, aunque duela.
La mano de Cristo que hoy te sostuvo, te sostendrá mañana y hasta el último día de tu vida.
Que el Señor nos conceda la gracia de tomar nuestra cruz y seguirlo, aunque duela.