No creo que se las lleve el viento, las palabras dejan huellas, tienen poder e influyen positiva o negativamente.
Ellas pueden curar pero también pueden herir.
Según los griegos la palabra era divina y muy en contra de esto, los filósofos elogiaban el silencio.
James Hillman afirmaba lo siguiente:
"Las palabras, como los ángeles; tienen poder invisible sobre nosotros. Son presencias personales llenas de mitología... con efectos vigilantes, blasfemos, creativos y destructivos".
Saludos.
Pallas.

