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jueves, 6 de agosto de 2015

PIENSA, ANALIZA Y DESATIENDE LOS INSULTOS

¿Qué ganarías con injuriar a una piedra que es incapaz de oírte?
Pues bien, imitala y no escuches las ofensas que te dirijan tus enemigos. 

Saludos desde Venezuela 














viernes, 6 de julio de 2012

EXTERIORIZA TU ENOJO


No dediques buena parte de tu energía mental y emocional a recordar ofensas, daños e injusticias de las que has sido objeto manteniéndolas vivas en ti, sería como pasarte la lengua por una muela cariada constantemente, sintiendo las punzadas de dolor, en lugar de reparar la lesión dental.
Saca tu disgusto fuera, es preferible exteriorizar tu enojo en el momento en que ha sido provocado, en vez de guardártelo. 
Facilita la reconciliación y asume una postura conciliadora para aclarar el conflicto y resolver la discusión sin resentimientos, te aseguro que te sentirás mejor. 













viernes, 29 de julio de 2011

NICOLAS MAQUIAVELO DECÍA...

"El perdón de las ofensas corresponde al ofendido, pero el que hace el mal no perdona nunca"

Saludos.
Pallas de Venezuela. 












viernes, 15 de julio de 2011

NO ARCHIVES OFENSAS


Cuenta una antigua leyenda que el dios Júpiter, colocó dos alforjas sobre el hombro de cada ser humano.
En la alforja que se abraza con la mano derecha cada quien lleva los defectos de los demás y en la alforja de la espalda van sus propios defectos.
Por eso es que tenemos tantos ojos para las fallas ajenas y las criticamos sin cesar, mientras casi ni vemos nuestras fallas y limitaciones.
Pues bien, nada mejor que echar todas las fallas, propias y ajenas, en la alforja de atrás,  canjear con amor lo que podemos y aceptar lo que es inevitable.
Nada más oportuno que cambiar la critica destructiva por la comprensión, y la ira por una amable tolerancia. El juicio nos degrada y la bondad nos engrandece.
En su hermoso Sermón de la Montaña, Jesús insistió en la necesidad de amar sin juzgar, acoger sin condenar y perdonar sin abrirle espacio al demonio del rencor. Lucas 6, 27-38.
No seas nunca un archivador de ofensas ni te conviertas en un juez implacable porque  llenarás tu alma del más mortífero veneno.
 Sin permitir que abusen de ti, vive en paz al crear unas relaciones iluminadas por la comprensión.
Aprende a ser paciente y acepta con respeto tus fallas y la de los demás.


Saludos desde Venezuela