Victimizarnos o culpar a los demás de lo que nos ocurre, es la manera más sencilla de no enfrentar las consecuencias de nuestras decisiones y de nuestros actos.
La única forma de lograr madurez emocional y de cambiar lo que no nos gusta es asumiendo la responsabilidad de nuestra vida.
Ser feliz o infeliz es una decisión completamente tuya y de nadie más. Sólo en tus manos está la posibilidad de cambiar y ser dichoso. Recuerdalo siempre.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
