En una entrevista publicada en 1996 por la revista brasileña "Sin Fronteras", le hicieron una pregunta muy interesante a la Madre Teresa.
¿No se cansa usted de que le tomen tantas fotografías?
A lo que ella respondió:
"Considero eso un sacrificio y también una bendición. Dios y yo hicimos un trato, por cada foto que me toman, Él libera un alma del purgatorio. Creo que, a este ritmo, en breve ese lugar va a quedar vacío"
