Muchos aseguran que las cobras escupen cuando se sienten amenazadas, como señal de advertencia. Pero esto no es así, si bien es cierto que una conducta muy difundida entre este tipo de serpientes es lanzar gran cantidad de líquido a su supuesto adversario, este fluido no es saliva, sino que se trata de su mortal bebedizo tóxico.
La letal ponzoña, puede alcanzar los dos metros de distancia y la neurotoxina que posee causar ceguera.

