Si quieres ver un árbol, ve al valle.
Si quieres ver el valle, ve a una montaña.
Si quieres ver la montaña, sube las nubes.
Pero si lo quieres ver todo, cierra los ojos y piensa.
Si quieres ver un árbol, ve al valle.
Si quieres ver el valle, ve a una montaña.
Si quieres ver la montaña, sube las nubes.
Pero si lo quieres ver todo, cierra los ojos y piensa.
Cierto hombre creía que el último día de la humanidad caería en una determinada fecha y se debía afrontar de modo adecuado.
Decidió por tanto, congregar en torno suyo a cuantos estuvieron dispuestos a escucharlo y los condujo a la cima de una montaña. Tan pronto estuvieron reunidos allí, el peso acumulado hizo que se hundiera la corteza y todos terminaron en las profundidades de un volcán, y en efecto fue para ellos el último día.
Saludos.
Pallas de Venezuela.