Había dos tribus guerreras, una vivía en el valle y la otra en lo más alto de las montañas.
Cierto día los habitantes de las montañas invadieron las tierras del valle y como parte del saqueo, raptaron a un bebé.
Los padres del niño no sabían como subir a la cima de la cordillera. No conocían los senderos que utilizaban los habitantes de ese lugar. Sin embargo, enviaron a sus mejores hombres a escalar la cumbre y traer al niño de regreso.
Los aguerridos soldados ensayaron un método de escalar y luego otro... y otro. Después de varios días de esfuerzos sólo habían conseguido avanzar unos pocos metros.
Desesperanzados e impotentes, los hombres llegaron a la conclusión de que la causa estaba perdida y se prepararon para regresar a la aldea.
Mientras empacaban sus equipos para descender, vieron a la madre del pequeño que bajaba de la montaña y llevaba a su hijo a la espalda. ¿Cómo era posible?
Uno de los hombres le dijo:
¿ Cómo pudiste escalar si nosotros, que somos los más fuertes y capaces de la aldea, no lo conseguimos?
Y la mujer respondió:
"Es que el bebé no era tuyo"
El amor de una madre es único. No tengo la menor duda.
Saludos.
Pallas.


