Andaba un cuervo escaso de comida y vio en el bosque a una culebra dormida, de inmediato se lanzó sobre ella y la raptó. Pero la serpiente despertando de su sueño, se volvió y lo mordió.
El cuervo viéndose morir dijo:
Desdichado de mi, que encontré un tesoro pero a costa de mi vida.
Moraleja...
Antes de querer poseer algún bien, primero hay que valorar si su costo vale la pena.
Saludos.
Pallas.


