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lunes, 6 de febrero de 2017

SEAMOS LAS PERLAS DE LA VIDA

Dijo una ostra a su vecina: 
"Siento un gran dolor dentro de mí. Es algo pesado que me hace daño"
"Alabados sean los cielos y el mar, respondió la otra con altiva condescendencia. Yo no siento dolor ninguno, estoy buena y sana, por fuera y por dentro"
En ese momento, un cangrejo que pasaba oyó a las dos ostras, y dijo a la que estaba buena y sana por dentro y por fuera: 
"Si, estás buena y sana; pero el dolor que siente tu vecina es una perla de extraordinaria belleza"
Nada cuesta, dar una palabra de aliento a quien la necesite, no abras heridas que el Señor Jesús ya cerró. 
Seamos las perlas de la vida.









miércoles, 8 de febrero de 2012

EL MEJOR ALIMENTO DE LA ENVIDIA: LA MEDIOCRIDAD

La envidia no es más que el recurso de los menos capaces; individuos que ante la imposibilidad de alcanzar sus objetivos,  dejan al descubierto sus carencias e insatisfacciones personales, murmurando y renegando las ilusiones y las conquistas de los demás.
Hay comportamientos que requieren ser alabados y aplaudidos y no hacerlo, es igualmente una demostración de envidia. 
Pablo Picasso aseveraba:
"Quien se guarda un elogio se queda con algo ajeno"
Y con gran acierto Khalil Gibran aseguraba:
"El silencio del envidioso está lleno de ruidos"
Celebrar los éxitos de terceras personas es propio de personalidades muy maduras y equilibradas. Es conocida la historia de dos amigos que se encuentran y le dice uno al otro:
"Juan, que alegría verte. Pensé que estabas muerto porque todo el mundo habla bien de ti" 
Y parece mentira, pero lo que más fastidia y duele al envidioso es que lo ignoren porque no tendría argumentos con los que atacar a su presa.
Saludos.
Pallas de Venezuela.