No la teme.
Así dice el refrán.
Y no se equivoca quien afirma esta sentencia, porque la mejor crema de belleza es una conciencia limpia, pues ella nos permite caminar con la frente en alto.
No la teme.
Así dice el refrán.
Y no se equivoca quien afirma esta sentencia, porque la mejor crema de belleza es una conciencia limpia, pues ella nos permite caminar con la frente en alto.