Hace mucho tiempo en una pequeña ciudad, un grupo de jóvenes se burlaba de un pequeño chico que estaba junto a ellos.
Lo empujaban y le decían:
"Vete de aquí huérfano, tú no eres hijo legitimo de tus padres, eres adoptado y por eso aquí no te queremos"
El pequeño guardaba silencio, pero los miraba sintiéndose orgulloso de lo que era, después de unos minutos, les respondió:
"Lo único que les puedo decir es que mi padre y mi madre me escogieron a mi, pero sus padres no pudieron hacer otra cosa que aceptarlos a ustedes, no les quedaba de otra"
Que sirva esta reflexión como ejemplo de vida y que podamos mentalizar que todos somos originarios del Padre.
Si para Él no hay diferencias entre sus hijos, quien eres tú, para señalar a tu hermano.
Saludos.
Pallas de Venezuela.

