Mucha gente va cumpliendo años, pero se olvida de crecer espiritual y mentalmente. Una persona madura es un adulto y con la madurez llega la sabiduría.
La madurez es un proceso de conocimiento personal e interior.
La inteligencia y la sabiduría llegan cuando se aprende a pensar, y para eso hace falta esforzarse y dar la oportunidad de que el cerebro se desarrolle.
Cuando maduramos, dejamos de hacer el tonto y de esperar a los demás y comenzamos a hacer las cosas nosotros mismos.
Tomemos la iniciativa de nuestra propia vida con Jesucristo como copiloto.
Saludos desde Venezuela

