Un pájaro volaba hacia el sur para invernar. Tenía tanto frío, que sin poder volar más, cayó al suelo. A punto de morir por hipotermia, pasó una vaca y dejó caer unas boñigas sobre él, envuelto en el excremento, se dio cuenta de lo cálido que era estar ahí.
Se sintió tan feliz que empezó a cantar de alegría. Oyéndolo canturrear, un gato se acercó a investigar y al verlo, lo agarró y rápidamente se lo comió.
Moraleja...
Cuando estés lleno de estiércol, mantén la boca cerrada.

