Valora más a quien te abraza en los momentos de tristeza, que mil manos aplaudiendo tus éxitos.
¡No permitas que las adulaciones hipócritas te aparten de tus verdaderos afectos!
Valora más a quien te abraza en los momentos de tristeza, que mil manos aplaudiendo tus éxitos.
¡No permitas que las adulaciones hipócritas te aparten de tus verdaderos afectos!