No puedes evitar que los problemas toquen a tu puerta, pero no hay necesidad de ofrecerles una silla.
Pídele al Señor, claridad para resolver satisfactoriamente cualquier percance.
No puedes evitar que los problemas toquen a tu puerta, pero no hay necesidad de ofrecerles una silla.
Pídele al Señor, claridad para resolver satisfactoriamente cualquier percance.
Las batallas de la vida son continuas y no las gana el más fuerte, sino el que en ningún momento duda que es Dios, quien da la victoria.
Por la vida que Dios me ha dado,
por las noches que se vuelven mañana,
por los amigos que se convierten en familia,
y por los sueños hechos realidad.
Cuando alguien acuda a ti con un problema, cuéntale sobre las obras y enseñanzas de Dios. Ofrece tu hombro para que esa persona pueda desahogarse y luego mediante una oración agradezcan al Señor por la pronta solución del percance. Dile al afligido que el Padre Celestial, nunca nos abandona, así estarás manifestando y dando testimonio de fe de lo maravilloso que es Él.
Dios tiene la mejor compañía de seguros, pon en sus manos a tus seres queridos y lo que más estimas.
"En todo tiempo ama al amigo, él es como un hermano en tiempos de angustia"
Uno de los dones más hermosos que Dios nos dejó, fue la amistad y Él, es el ejemplo puro y sublime de un fiel compañero.
1.- Pon a Dios en primer lugar.
2.- Ama a tu prójimo.
3.- No guardes rencor.
4.- Sé generoso.
5.- Vive con sencillez.
6.- Perdona a tu enemigo.
7.- Manifiesta amabilidad y respeto.
María en su dolor profundo, presenció la muerte más atroz e injusta que se haya realizado jamás, pero al mismo tiempo le alienta una gran esperanza sostenida por la fe. Vio a su hijo abandonado por los apóstoles temerosos, flagelado por los soldados romanos, coronado con espinas, escupido, abofeteado, caminando descalzo debajo de un madero astilloso y muy pesado hacia el Monte Calvario, donde finalmente presenció la agonía de su muerte en una cruz, clavado de pies y manos.
¿Te has preguntado de dónde viene su resistencia, su aguante y su entereza?
Su fortaleza se la proporciona la oración y la confianza en que la Voluntad de Dios es lo mejor para nosotros, aunque nos cueste entenderla.
Cree, porque la fe es la llave de la esperanza.
Con este gesto, se da testimonio de la importancia tan grande que tiene el servicio al prójimo.
En esta escena se nos revela que Dios es humilde y manifiesta su omnipotencia y su suprema libertad en la aparente debilidad.
El gesto de Jesús de lavarle los pies a sus discípulos contiene una catequesis bautismal y al mismo tiempo una enseñanza sobre la humildad, una ilustración eficaz del mandamiento del amor fraterno a la manera de Jesús: el amor que acepta morir para ser fecundo.
A veces pedimos a Dios que cambie nuestra situación, sin pensar por un instante que Él solo busca, cambiarnos a nosotros. Su plan siempre es el mejor y aunque el proceso sea doloroso su amor incondicional pondrá paz en nuestros corazones.
Resiste que el Señor sabe lo que hace.
No es mejor guerrero el que gana las batallas sino el que lucha hasta el final.
El que no está seguro de si mismo, jamás dejará salir al luchador que lleva dentro y eso se logra con la fe puesta en Dios.
Como ejemplo, reseñó lo que relata la Biblia, sobre Goliat y David. Sin temor alguno, sin prepotencia y sin liderazgo, solo y con una honda en sus manos, logró vencerlo fácilmente.
¡Te fijas!, las batallas se ganan de rodillas y llenos de fe.
Piensa en las dificultades de la vida como oportunidades para que el Señor aumente tu fe. Él, utiliza a quienes están dispuestos a obedecerle, incluso cuando todo parece absurdo e imposible. Dios se complace en mostrar su fidelidad a quienes ciegamente creen en su Poder.
Viviendo el presente, me lleno de gratitud.
Pensando en el futuro, me incentiva la idea de triunfar.
Recordando el pasado, no me quejo de los retos que tuve que enfrentar.
Rogándole a Dios, me lleno de fuerzas y buscando dentro de mí, descubro la paz.
Agradezco a Dios, por los amigos que se volvieron familia y por los sueños que se hicieron realidad.
Feliz año nuevo.
Vivimos momentos de crisis, no sólo de dinero, sino también de valores, pero debemos tener en cuenta que a pesar de esto, hay personas que tienen una actitud abierta, generosa, que comparten con el más desposeído, que intentan cada día hacer la vida de los demás más justa y humana, seres que son capaces de extender sus manos para acoger al deprimido, al marginado, al que menos tiene. Esa manera de vivir es seguir a Jesús y entender que, a través de la fe, Dios nos ama.
No tengamos temor, vivamos felices y sigamos a Jesús.
No desperdiciemos el momento de predicar con nuestro ejemplo y educar a los demás, cuando demos un donativo al necesitado expliquemos a los niños por qué lo hacemos, así lograremos que ellos sean más sensibles ante el sufrimiento ajeno.
Tú y yo somos afortunados de tener lo que tenemos.
Agradezcamos a Dios por las cosas buenas y malas que nos suceden y pidamos en nuestras oraciones para que cada una de estas personas viva con dignidad.
Tener fe, es dejar nuestros problemas en manos de Dios y arrojarnos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación.