Hay personas que piensan que solo su opinión vale y lo que otros digan les parece una tontería.
Quien pierde la calma está manifestando que no acepta reconocer sus debilidades, defectos y errores.
Discutir es lanzarse a caminar por un atajo lleno de explosivos. Créeme, la discusión es un vomito emocional que mana de un pozo de frustración y resentimiento. Indica falta de aptitud para acercarse a la verdad y a la comprensión por caminos de bondad.
Mostrar con vehemencia enfado y enardecerse en una conversación o disputa es señal de que en la personalidad hay un descontrol que permite darse el lujo de soltar la lengua sin medir las consecuencias.
Saludos desde Venezuela










