Podrá nublarse el sol eternamente; podrá secarse en un instante el mar; podrá romperse el eje de la tierra como un débil cristal.
Todo puede suceder...
Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón; pero jamás en mi podrá apagarse,
la llama de tu amor.
Saludos.
Pallas de Venezuela.
