Quizá en el pasado hicimos cosas de las cuales hoy nos arrepentimos y lamentablemente eso no lo podemos cambiar.
Lo que si podemos modificar es la forma de actuar de ahora en adelante, todo lo que nos pasa es por la forma en que reaccionamos ante determinadas situaciones.
En ocasiones vociferamos palabras que posteriormente nos pesan y las decimos porque estamos fuera de control.
Si no queremos perder a nuestros amigos y seres queridos debemos aprender a controlarnos, respetando sus puntos de vista y forma de ser.
Hay muchos que llegan a los golpes, a las ofensas verbales y nadie está dispuesto a soportar las groserías de otro ni mucho menos sus cambiantes estados de ánimo.
Respeta, no actúes como una fiera y ten presente que si hacemos caso a nuestra conciencia llevaremos una vida plena y feliz.
Recuerda que el remordimiento hace más daño que mil testigos.
Saludos desde Venezuela
