Al menos, a esta platija amarilla, habitante de los mares de América del Norte, sus labios le sirven para succionar el alimento del fondo marino.
Saludos desde Venezuela.
Al menos, a esta platija amarilla, habitante de los mares de América del Norte, sus labios le sirven para succionar el alimento del fondo marino.
Saludos desde Venezuela.
Aunque son reptiles que normalmente se encuentran en el agua, esconden un talento para trepar que ha dejado boquiabiertos a los científicos.
"Su agilidad fuera del agua es espectacular", afirman los autores de un estudio que observaron cocodrilos en tres continentes.
Por lo tanto, trepar a un árbol no sería una buena idea para estar a salvo de ellos, lo que significa que en su hábitat no hay donde esconderse a no ser que sepamos volar bien alto, según descubrieron los investigadores, pueden alcanzar una altura de hasta cinco metros y desplazarse con soltura por las ramas, siempre que éstas sean lo suficientemente gruesas.
De forma inesperada, los científicos de la Universidad de Tennessee encontraron que muchos cocodrilos observados en Austria, África y América del Norte acostumbraban a tomar el sol y hacer labores de vigilancia subidos a los arboles.
Con razón dicen muchos...
"ver para creer".
Saludos desde Venezuela