Obligada por la sed, una hormiga bajó a un manantial y arrastrada por la corriente, estaba a punto de ahogarse.
Viéndola en esta emergencia una paloma, desprendió de un árbol una ramita y la arrojó a la corriente, la hormiga se subió a ella y se salvó.
Mientras tanto un cazador de pájaros estaba preparado con su arma para dispararle a la paloma, lo vio la hormiga y le picó en el talón, aprovechando la paloma el momento para alzar el vuelo.
Moraleja...
Mostremos con hechos que estamos dispuestos a retribuir el bien que recibimos.
Saludos.
Pallas de Venezuela.

