A un león muy viejo y enfermo, sin fuerzas y moribundo, se le acercó un jabalí que le guardaba rencor por haberlo maltratado en otros tiempos, hiriéndolo de mala manera.
Al poco rato, llego el toro golpeándolo con sus cuernos
y el asno lo mordió.
Todo apesadumbrado el rey de la selva dijo:
"Cuando estaba sano y fuerte todos me honraban y temían, mi sola fama aterrorizaba a muchos, pero ahora se me revelan. Como son las cosas, al acabarse mis fuerzas terminó también mi reinado"
Moraleja...
Aprende a ser condescendiente y benévolo con tus semejantes, porque en esta vida no sabemos de quien podamos necesitar mañana.
Pallas de Venezuela.
Saludos.



