El "príncipe de los predicadores"
Y fue él quien dijo...
"El pecado y el infierno están casados a menos que el arrepentimiento declare el divorcio"
Saludos desde Venezuela.
El "príncipe de los predicadores"
Y fue él quien dijo...
"El pecado y el infierno están casados a menos que el arrepentimiento declare el divorcio"
Saludos desde Venezuela.
Nada es tan trágico como vivir día y noche con el corazón lleno de rencor y odio, eso es infierno, somos nosotros mismos quienes nos convertimos en tinieblas.
Saludos desde Venezuela.