Estos animales llaman mucho la atención, su mirada, sus movimientos, todo en ellos es misterioso. En cualquier momento pueden pasar de un estado de tranquilidad absoluta, a correr en pos de lo que pueda ser su próxima comida.
Son sigilosos, y se mantienen siempre al acecho, incluso cuando duermen. Si sus oídos detectan el sonido de una posible presa, inmediatamente se despertarán. En su hábitat natural, apenas pueden descansar, pues si bien son depredadores, ellos también pueden ser cazados.


