Imagínate a un árbol en plena tormenta...
¿Verdad que permanece fuerte para seguir dándonos su sombra y sus frutos?
Algunas veces nuestra situación en la vida se parece a la de estos arboles, pero otras, el viento arroja contra nosotros todos los males de la vida y nos sentimos incapaces de soportar tanto sufrimiento y desdicha.
Pero cuando cesan el vendaval y la lluvia, el Sol vuelve a calentar nuestras ramas y volvemos a dar sombra a todo aquel que la necesite.
Y eso es lo que en realidad nos hace feliz.
Saludos desde Venezuela.
