UNA PALABRA QUE ENCIERRA MUCHO:
Felicitaciones
Aquella niña se portaba mal todos los días, y la mamá cada noche antes de despedirse de ella la regañaba por todas sus travesuras.
Pero esa mañana la chiquilla hizo un gran esfuerzo y se portó maravillosamente.
Por la noche la madre la llevó a la cama, pero no le dijo nada.
Al momento de despedirse, la pequeña se echo a llorar.
¿Por qué lloras, estás enferma? Preguntó la mujer.
"No mamá, es que los demás días cuando me portaba mal, tú me regañabas cada noche al acostarme. Y hoy que hice tanto esfuerzo por portarme bien, no me felicitaste".
En ese preciso momento la señora aprendió una gran lección...
Que la gente necesita de la felicitación y de la alabanza, como del aire para vivir.
Ya lo sabes...
Familiarizate con esta palabra tan simple y sencilla que a cualquiera le gustaría escuchar.
Pallas.
Saludos.
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