No subestimes,
no menosprecies,
no ofendas,
no maltrates... y
no creas que por tener un poco más de conocimiento, puedes juzgar a tus semejantes como a ti te parezca.
Acepta y comprende al humilde, al engreído, al pobre, al rico, al sabio, al ignorante.
Enseña el camino recto, pero no quieras imponerlo y deja que cada quien decida por su cuenta... si recorrerlo o No.
Pallas de Venezuela.
Saludos.


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