"La palabra tiene mucho de aritmética: divide cuando se utiliza como navaja para lesionar, resta cuando se usa con ligereza para censurar, suma cuando se emplea para dialogar y multiplica cuando se da con generosidad para servir"
Carlos Siller
Evitemos pronunciar palabras hirientes cuando estemos ofuscados, porque después que el daño esta hecho; es muy difícil que la ofensa o el agravio cicatricen.
Es mi forma de pensar.
Saludos.
Pallas.
