"El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la primera piedra"
Juan 8:7
Cristo perdona los pecados de la mujer adúltera y a la vez le exhorta a una conversión de vida. Para esto ha venido el Hijo de Dios al mundo, para redimirnos de nuestros pecados.
El periodo de cuaresma nos ofrece constantes oportunidades para aplicar sus enseñanzas.
Sepamos corregir lo que está mal y al mismo tiempo dejar la puerta abierta al amor, al perdón y a la reconciliación
