Nada es tan trágico como vivir día y noche con el corazón lleno de rencor y odio, eso es infierno, somos nosotros mismos quienes nos convertimos en tinieblas.
Saludos desde Venezuela.
Nada es tan trágico como vivir día y noche con el corazón lleno de rencor y odio, eso es infierno, somos nosotros mismos quienes nos convertimos en tinieblas.
Saludos desde Venezuela.