Los que prendieron a Jesús le llevaron al sumo sacerdote Caifás, adonde estaban reunidos los escribas y los ancianos.
Entonces el sumo sacerdote levantándose le dijo:
¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti? Mas Jesús callaba. "Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios"
Jesús le respondió:
"Tú mismo lo has dicho; sin embargo, os digo que desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo sobre las nubes del cielo"
