...se llenó de gloria cuando Jesús entró en Jerusalén montado sobre sus lomos!...
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Asnos pastando
Ni a Bucéfalo, el caballo de Alejandro; ni a Marengo, el de Napoleón; ni a Nevado, la montura de Bolívar, les correspondió tan glorioso honor. Quedó perdido en la historia el nombre de tan insigne animal.
Un fuerte abrazo! Albatros |