Es educado, atento, alegre, amable, seductor, cariñoso, respetuoso y hasta detallista, pero tras esa vestimenta hay un degenerado en potencia, porque al llegar al hogar se viste con el traje que lo identifica con su propia personalidad enfermiza.
Cuídate de ellos y denuncia si sufres de maltrato físico o verbal.
Saludos desde Venezuela


